Riaño
Los ganaderos piden más flexibilidad para los afectados por la tuberculosis
?. Los sindicatos agrarios exigen a la Junta más control de la fauna salvaje para evitar «daños millonarios».
Pilar infiesta | redacción 23/11/2011. diariodeleon.es
Las cuatro organizaciones profesionales agrarias de la provincia, Asaja, Ugal-Upa, UCCL y Coag, se han unido en defensa de los ganaderos de la montaña leonesa ante el rebrote de una de las enfermedades que consideraban ya erradicadas: la tuberculosis.
A juicio de los sindicatos, los culpables del contagio son los animales de la fauna salvaje, que comparten los mismos pastos y las mismas fuentes de agua que el ganado. Por eso exigirán a la Junta que redoble los controles sobre la población de corzos, zorros, lobos y jabalíes para evitar daños millonarios a las cabañas ganaderas. Además, consideran fundamental reclamar también al Gobierno autonómico mayor flexibilidad a la hora de tratar a las ganaderías que registran algún positivo de tuberculosis. «El brote está perjudicando, especialmente, a los ovinos —asegura el presidente de Ugal-Upa, Matías Llorente—, y no es de recibo el desequilibrio que existe actualmente, donde parece que importan más los animales salvajes y su bienestar que el de los ganaderos, a los que se lleva a la ruina al impedirles que trasladen a los chotos a cebaderos para su engorde y a los que se obliga, en muchos casos, a sacrificar a su ganado».
Reunión. De ahí, las dos propuestas sindicales, la flexibilización de las medidas que se imponen a las cabañas afectadas y el incremento del control sobre animales salvajes. Según explicaron ayer, en una reunión en el Ayuntamiento de Riaño, «tiene que existir una compatibilidad entre el ocio y la caza de animales silvestres y el ganado, porque se ha pasado de un extremo a otro y los ganaderos de la montaña leonesa están ya aburridos ante las dificultades que les imponen».
Llorente alertó contra el abandono de muchos de los 350 ganaderos de carne que aún poseen explotaciones en la provincia. «Sin ellos, se incrementa la despoblación, se rompe el equilibrio entre natruraleza y conservación y se favorecen los incendios», aseguró.
Los cuatro sindicatos califican el problema de «muy serio» y mantienen, en contra de la opinición de la Junta, que los causantes son los animales silvestres enfermos. «Está claro —reiteran— llevamos vacunando contra la tuberculosis veinte años y ya está prácticamente desaparecida en el resto de la provincia y de la comunidad. Sólo se han registrado rebrotes en la montaña, y eso sólo puede ser por el contagio con los otros animales salvajes. Cada vez tenemos menos ganaderos y es hora de escucharles».