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09 julio, 2010

¿TURISMO? EN RIAÑO

¿Turismo? en Riaño.
08/07/2010 María Camino Canal Pedroche - Vadinia


Pero que cosas dices Arturo! Pero si Riaño va a ser el Baqueira Beret de la Cantábrica con la flamante estación de "SKY" que nuestros queridos políticos de la Junta nos van a construir modificando todas las leyes dictadas en los últimos 20 años que la prohíben!!! Si en Riaño estamos preparados para gestionar un turismo masivo que no hemos sido capaces de asimilar en los últimos 20 años, que baje Dios y lo vea, lo que vivisteis no es mas que un pequeño botón de la rutina de Riaño y por extensión, de la mayor parte de los pueblos leoneses, todo el año suspirando por turistas, y cuando llegan, parecen que molestan. Tenemos lo que nos merecemos, a veces pienso que incluso más. Salvo honrosas excepciones, de personas emprendedoras y currantes que llevan contra viento y marea 2 o 3 negocios en Riaño, el resto de la población se ha acomodado en la postura de un victimismo recurrente y con echar la culpa de todo a los demás se acaba su auto crítica. Lo peor es que alguno todavía piense que hormigonando los últimos valles vírgenes para construir un Benidorm de montaña se va a revertir esta penosa situación mezcla de abandono institucional y desidia endémica cazurril. En cualquier caso gracias por tomarte la molestia de mandar esta carta, es muy significativa de la opinión que muchos turistas se llevan de León.

6 comentarios:

Richard Feynman dijo...

Pues coincido contigo en muchas cosas María (espero que no te importe que te tutee). Especialmente en lo del victimismo, a pesar de que una buena parte de la culpa de lo que pasa en nuestra montaña es culpa de la administración el gran enemigo está en casa, y es la actitud de pasotismo generalizada, esa especie de dejadez esperando que las cosas funcionen por si solas. Los dos o tres negocios que funcionan relativamente bien son los que tienen alguna competencia comercial en la zona y a los que más les vale espabilar o se quedan sin clientes.

Como ejemplo, lo que apuntaba Arturo (que esperemos que vuelva por nuestra tierra con sus amigos a pesar de la mala experiencia), el barco del pantano. ALSA no tiene nadie que le haga la competencia y no se tiene porque preocupar de que el negocio funcione porque, total, aparece muy de cuando en cuando alguien que quiere usarlo. Ahora imaginemos que cuando Arturo va a disfrutar del paseo en barco, el de ALSA no esta operativo, pero hay otro que pertenece a otra empresa y que sí da el servicio que se le supone, Arturo y sus amigos acaban el paseo encantados, vuelven a Madrid, lo comentan a sus conocidos, estos se animan y también se pasan por Riaño y usan el barco, la competencia de ALSA empieza a hacer caja, ALSA ve que la cosa funciona y vuelve a preocuparse de su barco, intenta mejorar el servicio que ofrece el otro, y asi sucesivamente.

Ahora bien, para que ese ciclo funcione tiene que haber turistas que hagan uso de los servicios, y para que los turistas acudan a la montaña oriental leonesa hace falta ofrecerles algo más que un paseo en barco y paseos por el monte. Admitamoslo, la oferta turística en nuestra montaña es escasa. El turismo cultural se ciñe casi exclusivamente al museo etnográfico, el gastronómico esta poco explotado, el deportivo y de aventura es prácticamente inexistente, el de salud yo no lo he visto por ningún lado y el ecoturismo (no me gusta esta palabra pero es como se llama) se lo tiene que buscar cada uno por su lado.

El turista medio busca la oferta más amplia posible, pero aquí cada cual se centra solo en una manera de disfrutar de la montaña. Los políticos en el esquí o ski. Los ecologistas en el ecoturismo y un poquito en el de la salud. Y los paisanos... pues unos pocos en el gastronómico y la mayoría en el de la ciencia infusa (que los turistas lleguen y se queden porque sí).

El ski es una muy buena oferta de turismo deportivo, quizá no como lo propone la Junta, pero si es una manera efectiva de atraer gente, aunque sea con un par de pistas pequeñas que no afecten demasiado al medio (creo que esto es lo que propone el alcalde de La Villa) y en mi opinión no habría que desestimarlo. Pero no nos podemos quedar ahí, la idea del balneario que propusieron los ecologistas es buena también (mientras no este administrado por ellos). Se podrían organizar corros de lucha leonesa con cierta asiduidad, y no durante un par de días en verano, para potenciar el valor cultural de la zona. Explotar la gastronomía con productos de la zona, que se coman en los restaurantes e inviten a comprarlos para llevarlos al lugar de origen de cada cual. Y se me ocurren un montón de cosas más que ayudarían a atraer turistas, pero además de todo esto, insisto en lo que para mi es más importante, la publicidad. Hace falta que en el resto de España y, porque no, en Europa, se conozca nuestra montaña, porque hablando de los Picos de Europa y de turismo de montaña en general, la mayor parte de la gente te va a hablar de Asturias, y de Cantabria aunque en menor medida. Y estas comunidades lo han conseguido asociando su nombre con la montaña a base de publicidad. Imagino que lo de la publicidad dependerá sobre todo de los políticos, y estos no creo que vayan a mover un dedo si no hay antes algo que promocionar que no sea únicamente la naturaleza.

Richard Feynman dijo...

Tienes mucha razón en lo del victimismo, a pesar de que una buena parte de la culpa de lo que pasa en nuestra montaña es culpa de la administración el gran enemigo está en casa, y es la actitud de pasotismo generalizada, esa especie de dejadez esperando que las cosas funcionen por si solas. Los dos o tres negocios que funcionan relativamente bien son los que tienen alguna competencia comercial en la zona y a los que más les vale espabilar o se quedan sin clientes.

Como ejemplo, lo que apuntaba Arturo (que esperemos que vuelva por nuestra tierra con sus amigos a pesar de la mala experiencia), el barco del pantano. ALSA no tiene nadie que le haga la competencia y no se tiene porque preocupar de que el negocio funcione porque, total, aparece muy de cuando en cuando alguien que quiere usarlo. Ahora imaginemos que cuando Arturo va a disfrutar del paseo en barco, el de ALSA no esta operativo, pero hay otro que pertenece a otra empresa y que sí da el servicio que se le supone, Arturo y sus amigos acaban el paseo encantados, vuelven a Madrid, lo comentan a sus conocidos, estos se animan y también se pasan por Riaño y usan el barco, la competencia de ALSA empieza a hacer caja, ALSA ve que la cosa funciona y vuelve a preocuparse de su barco, intenta mejorar el servicio que ofrece el otro, y asi sucesivamente.

Ahora bien, para que ese ciclo funcione tiene que haber turistas que hagan uso de los servicios, y para que los turistas acudan a la montaña oriental leonesa hace falta ofrecerles algo más que un paseo en barco y paseos por el monte. Admitámoslo, la oferta turística en nuestra montaña es escasa. El turismo cultural se ciñe casi exclusivamente al museo etnográfico, el gastronómico esta poco explotado, el deportivo y de aventura es prácticamente inexistente, el de salud yo no lo he visto por ningún lado y el ecoturismo (no me gusta esta palabra pero es como se llama) se lo tiene que buscar cada uno por su lado.

El turista medio busca la oferta más amplia posible, pero aquí cada cual se centra solo en una manera de disfrutar de la montaña. Los políticos en el esquí o ski. Los ecologistas en el ecoturismo y un poquito en el de la salud. Y los paisanos... pues unos pocos en el gastronómico y la mayoría en el de la ciencia infusa (que los turistas lleguen y se queden porque sí).

El ski es una muy buena oferta de turismo deportivo, quizá no como lo propone la Junta, pero si es una manera efectiva de atraer gente, aunque sea con un par de pistas pequeñas que no afecten demasiado al medio (creo que esto es lo que propone el alcalde de La Villa) y en mi opinión no habría que desestimarlo. Pero no nos podemos quedar ahí, la idea del balneario que propusieron los ecologistas es buena también (mientras no este administrado por ellos). Se podrían organizar corros de lucha leonesa con cierta asiduidad, y no durante un par de días en verano, para potenciar el valor cultural de la zona. Explotar la gastronomía con productos de la zona, que se coman en los restaurantes e inviten a comprarlos para llevarlos al lugar de origen de cada cual. Y se me ocurren un montón de cosas más que ayudarían a atraer turistas, pero además de todo esto, insisto en lo que para mi es más importante, la publicidad. Hace falta que en el resto de España y, porque no, en Europa, se conozca nuestra montaña, porque hablando de los Picos de Europa y de turismo de montaña en general, la mayor parte de la gente te va a hablar de Asturias, y de Cantabria aunque en menor medida. Y estas comunidades lo han conseguido asociando su nombre con la montaña a base de publicidad. Imagino que lo de la publicidad dependerá sobre todo de los políticos, y estos no creo que vayan a mover un dedo si no hay antes algo que promocionar que no sea únicamente la naturaleza.

Richard Feynman dijo...

Tienes mucha razón en lo del victimismo, a pesar de que una buena parte de la culpa de lo que pasa en nuestra montaña es culpa de la administración el gran enemigo está en casa, y es la actitud de pasotismo generalizada, esa especie de dejadez esperando que las cosas funcionen por si solas. Los dos o tres negocios que funcionan relativamente bien son los que tienen alguna competencia comercial en la zona y a los que más les vale espabilar o se quedan sin clientes.

Como ejemplo, lo que apuntaba Arturo (que esperemos que vuelva por nuestra tierra con sus amigos a pesar de la mala experiencia), el barco del pantano. ALSA no tiene nadie que le haga la competencia y no se tiene porque preocupar de que el negocio funcione porque, total, aparece muy de cuando en cuando alguien que quiere usarlo. Ahora imaginemos que cuando Arturo va a disfrutar del paseo en barco, el de ALSA no esta operativo, pero hay otro que pertenece a otra empresa y que sí da el servicio que se le supone, Arturo y sus amigos acaban el paseo encantados, vuelven a Madrid, lo comentan a sus conocidos, estos se animan y también se pasan por Riaño y usan el barco, la competencia de ALSA empieza a hacer caja, ALSA ve que la cosa funciona y vuelve a preocuparse de su barco, intenta mejorar el servicio que ofrece el otro, y asi sucesivamente.

Ahora bien, para que ese ciclo funcione tiene que haber turistas que hagan uso de los servicios, y para que los turistas acudan a la montaña oriental leonesa hace falta ofrecerles algo más que un paseo en barco y paseos por el monte. Admitámoslo, la oferta turística en nuestra montaña es escasa. El turismo cultural se ciñe casi exclusivamente al museo etnográfico, el gastronómico esta poco explotado, el deportivo y de aventura es prácticamente inexistente, el de salud yo no lo he visto por ningún lado y el ecoturismo (no me gusta esta palabra pero es como se llama) se lo tiene que buscar cada uno por su lado.

El turista medio busca la oferta más amplia posible, pero aquí cada cual se centra solo en una manera de disfrutar de la montaña. Los políticos en el esquí o ski. Los ecologistas en el ecoturismo y un poquito en el de la salud. Y los paisanos... pues unos pocos en el gastronómico y la mayoría en el de la ciencia infusa (que los turistas lleguen y se queden porque sí).

El ski es una muy buena oferta de turismo deportivo, quizá no como lo propone la Junta, pero si es una manera efectiva de atraer gente, aunque sea con un par de pistas pequeñas que no afecten demasiado al medio (creo que esto es lo que propone el alcalde de La Villa) y en mi opinión no habría que desestimarlo. Pero no nos podemos quedar ahí, la idea del balneario que propusieron los ecologistas es buena también (mientras no este administrado por ellos). Se podrían organizar corros de lucha leonesa con cierta asiduidad, y no durante un par de días en verano, para potenciar el valor cultural de la zona. Explotar la gastronomía con productos de la zona, que se coman en los restaurantes e inviten a comprarlos para llevarlos al lugar de origen de cada cual. Y se me ocurren un montón de cosas más que ayudarían a atraer turistas, pero además de todo esto, insisto en lo que para mi es más importante, la publicidad. Hace falta que en el resto de España y, porque no, en Europa, se conozca nuestra montaña, porque hablando de los Picos de Europa y de turismo de montaña en general, la mayor parte de la gente te va a hablar de Asturias, y de Cantabria aunque en menor medida. Y estas comunidades lo han conseguido asociando su nombre con la montaña a base de publicidad. Imagino que lo de la publicidad dependerá sobre todo de los políticos, y estos no creo que vayan a mover un dedo si no hay antes algo que promocionar que no sea únicamente la naturaleza.

agustín lasai rodríguez dijo...

De acuerdo, ...en la Montaña de Riaño sucede algo sin duda contradictorio, queremos el maná de San Glorio como la solución a todos los problemas y luego el corral de casa sin barrer ¿Que es lo que queremos?. Trabajemos por algo que podamos construir día a día y puede que lo consigamos...sin duda con la actitud reinante de abandono y falta de fé no vamos a ninguna parte..quizá, a la muerte definitiva con el "padre nuestro" de San Glorio. ¡Despertemos!

Anónimo dijo...

Coincido plenamente con los comentarios de mis predecesores. Y mal que nos pese, parece que tenemos lo que nos merecemos.
¿Como se explica que en pleno mes de julio pueda estar cerrada, (al menos en sus primeros días) la Oficina de Turismo? Por no hablar del barco turístico, uno de los mayores atractivos desde el punto de vista turístico, de la zona, y con un enorme potencial. Si preguntáramos a sus usuarios, (cuando funcionaba, claro) su opinión al respecto, la practica totalidad darían una opinión muy positiva de ese servicio; pues bien, hoy día 12 de julio, sigue parado. Sin ir más lejos, un fin de semana de este mismo mes, en unos minutos que permanecí en el ambarcadero, no menos de 15 personas, -en diferentes grupos-, me preguntaron por el barco. Me producía rubor y sonrojo dar a todos la misma respuesta negativa. Y mientras tanto, sigamos esperando el maná de San Glorio.
Mi enhorabuena a quienes se esfuerzan en dar un servicio de calidad a visitantes y autoctonos, y al resto, pues eso... a seguir esperando el maná.

Anónimo dijo...

Esto me recuerda horrores a un tema que no admite réplica; la gestión del turismo de San Isidro, el 90% de la actividad hostelera se gestiona en Felechosa (Asturias) mientras los mazacotes del alto del puerto y Lillo languidecen con las migajas de una estación de esquí ubicada en su totalidad en terreno leonés. Ni sabemos atraer a nuestros vecinos asturianos, ni a los miles de portugueses que prefieren jugarse la vida bajando a Felechosa, ni siquiera a los propios leoneses que bajan de fiesta a Asturias porque en León literalmente “está muerto”. San Glorio supondría un sacrificio demasiado grande para el aprovechamiento que de él íbamos a hacer en la comarca, yo tampoco creo en los milagros y menos aún cuando los que nos los intentan vender son los mismos políticos que comparten culpa con nuestra actitud. Ni San Glorio ni San Isidro, necestaríamos todo el santoral.